29.1.12

mirada










me he quedado mirando

la vida de los otros
mientras la mía
pasa por detrás de mis ojos

1.1.12

lo que queda atrás

gracias por aquellas pérdidas que me dolieron lo suficiente para saber que aún tengo un músculo multifuncional en el pecho
gracias a los maestros que aparecieron, reaparecieron, desaparecieron y permanecen
gracias a todos quienes pusieron un espejo enfrente de mí y me ayudaron a conocer mi luz y mi sombra
gracias a los seres de luz que me enseñaron a volar donde la atmósfera es más cristalina
gracias a los seres oscuros que me mostraron el paisaje desconocido de mi propio fondo abisal
gracias a las palabras que volvieron a bendecir mis manos
gracias a la danza que empezó a hacerse espacio en mi vida
gracias a todo lo que ha ido quedando atrás y que permitió que la carga ahora sea menos pesada y mis piernas más fuertes
gracias a lo que permanece y me enseña el valor de lo que es tener un propósito que esté en sintonía con mi esencia
gracias a lo inesperado que me hizo conocer la desestructuración y reconstrucción de mi espíritu
gracias a quienes tuvieron fe en mí a pesar de que mi propia fe es chiquita aún
gracias a quienes me contuvieron con tan sólo enfrentar mi mirada perdida
gracias a quienes me abrazaron cuando no había suelo bajo mis pies
gracias porque hasta las heridas más profundas pueden limpiarse y cicatrizar
gracias porque este año que concluyó, me mostró lugares dentro de mi alma en los que dejé de ser extranjera
gracias a las semillas que decidieron brotar, y también a las que no lo hicieron
gracias porque sé que en su debido tiempo habrá cosecha
gracias porque ahora sé mejor quién soy
a dónde tengo que ir
qué tengo para sembrar
cómo debo cuidarlo
y con qué músculos cuento para ello.
Y en particular,
gracias por permitirme creer que aún no es demasiado tarde.

24.12.11

estado de descomposición


No hay fe ni misericordia.
Los pétalos sólo se contraen
El pecho quedó cerrado y el intento de transformarlo en fuelle sólo lo endurece más.
No quiero salir afuera.
Al Santuario lo llamaron Búnker.
No quiero abrazos, no quiero mirar a los ojos a la gente.
El útero cerrado, los ojos perdidos.
No puedo tocar el punto donde está mi alma. Es un cerrojo cuya llave está extraviada, tragada, fundida.
Pongo vallas y escudos
Palabras y secuaces
No quiero que me toquen.
Aléjate de mí.

6.12.11

animita



Una lágrima baja por mis muslos
tuve que mirar dentro de ti
para entender por qué llorabas

portabas un presente
que debió haber sido ayer entregado

no te preocupes

en mi alma lo sentí crecer
en mi pecho lo sentí sonreir

no te preocupes

ya todo está en orden otra vez

2.12.11

alas



preferí dejarlas colgadas
rumor de bronce
detrás de mis pústulas

me alejo en vano
igual agitan sus tendones

20.11.11

Arder

conversaciones crepusculares
donde aparecen preguntas
sobre añoranzas de experimentar el fuego

respondo
si, claro que brilla

pero

vaya que duele
vaya que pesa
portar una granada en medio del pecho